Una Mañana Fresca

Una mañana fresca… El rocío me cubre los pies, la brisa enreda mis cabellos y vela estos ojos somnolientos, perezosos… Saboreo el dulce aire matinal, disfrutando del momento, escucho los pájaros, el corazón bate suave y cálido dentro de mi pecho.

Sonrío porque soy feliz, camino despacio, me entretengo, no tengo prisa… Y muy cerca, entre las flores, está lo que más quiero, un ángel de ojos grandes, sus manezuelas se agitan, me mira, sonríe…

Su reflejo en mis ojos, ahora despiertos, debe ser hermoso, porque una lágrima dichosa
se derrama, y en la comisura de una amplia sonrisa se retiene un segundo, antes de caer.

Una mañana fresca, el rocío me cubre los pies, la brisa enreda mis cabellos y vela estos ojos, brillantes, dichosos por tenerle a él, mi bebé, fruto de mi amor, mi amanecer de cada día…

Mi vida.

Maite R. Ochotorena

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