Cada Paso

Cada detalle cuenta. Por eso él se detiene, vacila, retrocede y vuelve a andar lo desandado. Cada gota de pensamiento le retiene, ésa inflexión en el tiempo complica su equipaje de dolor, de resentimiento, de amor y escaso coraje. Es el péndulo desarmado de su conciencia arrebatada, es la marea ciega de su innecesario devaneo en la penumbra, un paseo por el embelesado coqueteo, el ardor del pensamiento. Muere una vez y otra, nada le retiene, muere porque ya nada consume su tiempo olvidado, de mesura y sosiego, de placeres remendados. Es hoy ese día en que sus andares desencaminados le hieren de imposturas, capturan su ciego retrato, es hoy ese día en que tortura el intelecto con el raciocinio muerto, el dardo en el pecho. Es la marea longeva en el regazo, el beso ardiente y contenido de mil clamores barnizado, es la ternura de un abrazo en esos ojos olvidado. Da un paso más, ya está más cerca, quizás sea hoy ese día en que al fin le parezca posible el encuentro fortuito, el sincero regateo, el clamor de un perfecto reducto del encuentro esperado.

© 2008 Maite R. Ochotorena. Todos los derechos reservados.

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