El Tiempo

Quiere la voz del tiempo consumir todo el velamen, el velamen de cordura que aún conserva; quiere con ese tono emular su canción cuando la cante, degustar el placer de verter todo el coraje que en el vívido infinito mantiene preso por ser cobarde.

Quiere el tiempo cruzar una lábil línea entre la razón y el ensueño, arrebatar lo arrebatable, depurar lo perdurable, combatir el impasible transcurrir del mundo en sus embates; quiere el devaneo con la arena del reloj pasivo ser la letra de su canción, el luto del muro abierto que jamás podrá abatir su paso, tan lento.


©2008. Maite R. Ochotorena. Todos los derechos reservados.

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