Entradas

Mostrando entradas de febrero, 2008

La Letra Disfrazada

Una letra arrancada de cuajo del papel, rasgada la palabra en jirones de desarraigo, soledad e incomprensión. Una letra impregnada de odio, alejada e intoxicada, es la voz amenazante, es el susurro en la sombra. Una letra, un garabato, la firma latente del anónimo perseguidor, el que denosta el tiempo y el pensamiento libre. Una letra arrancada a gritos, el clamor indescriptible del inmaduro. Una letra incapaz, una letra atravesada de mentiras, de obtusa ceguera, disfrazada y zalamera. Se esconde tras el esplendor del erudito orador, pero es el sonsonete del tirano que bebe del necesitado.
Maite R. Ochotorena

El Desierto

El aire calmo en la frontera de arena; el aire reseco, el polvo prístino que enturbia, patina sobre el duro muro de las edades; se abre el paisaje castigado, sediento, abierto el desierto de dunas ondulantes. La ráfaga se arrastra, ventea; lame las curvas heridas de castigadas huellas, se expande de huera mirada cuando en el cielo se mira; la ráfaga es ráfaga y es aire calmado, es la voz de la tormenta, el murmullo del ocaso; en el desierto es el alma cambiante que dibuja el paisaje, la mano sin dueño, voluntarioso heraldo de eternas dunas sin ayer… sin mañana.
Maite R. Ochotorena

Tu Voz en el Arroyo

Viste el arroyo tu voz entre las rocas, se viste de cristales dorados al clamor de tus caricias.
Viste de amor la seda que fluye, recorre de anhelos que enturbian su cauce.
Visten las aguas el amor bajo las piedras, visten de dorados reflejos la voz de tu presencia.
© 2008 Maite R. Ochotorena. Todos los derechos reservados.

Luna

Luna vertida de amores sentidos,
luna vacía de reflejo cohibido;
luna y estrellas se hieren de frío,
el frío lamento en la noche perdido…
el frío en el cielo sin luna dormido.

© 2008 Maite R. Ochotorena. Todos los derechos reservados

La Sombra del Engaño

Se cierne la sombra, se priva el sentido, cuentan tus manos anillos de humo. Cuentan tus dedos lazos perdidos, es la palabra oculta el clamor del engaño, es la quebrada mentira que ya he comprendido.
© 2008 Maite R. Ochotorena. Todos los derechos reservados.

El Sueño y la Brisa

Ella duerme el sueño manso, el rostro sereno, los ojos cerrados; hunde el semblante en mullido algodón, perfumado de rosas el suave olor que envuelve en las manos; tiene el cuerpo tendido, el cabello esparcido de sol reflejado; duerme arrebolada, el rostro sereno, los ojos cerrados… Duerme serena y plácida, cuando la brisa llega, ligero el soplo con que se alienta; llega y la cubre a ella, de besos frescos, de caricias tiernas… Es la brisa de primavera, que arrastra el sol, revolotea… Se ha enamorado de ella, del rostro sereno, del cuerpo abrazado. Ella duerme al sol temprano, los labios rojos, el rostro velado; la brisa se enreda en ella, quiere besarla, robarle el aliento… ser el perfume que la embelesa. Ella duerme arrebolada, el rostro sereno los ojos cerrados; hunde el semblante en mullido algodón, perfumada de rosas la suave brisa que envuelve en las manos; tiene el cuerpo tendido, el cabello esparcido, de dulces caricias todo enredado; duerme arrebolada, el rostro sereno, los o…

Campos Dormidos

Es el campo extendido en la mirada el rojo atardecer mecido por el viento; es la línea contra el cielo de dorado trigo vespertino, la ondulante y cambiante marea de ensueño que aturde los sentidos. Se tiende en el reposo, murmura en el ocaso, la voz del agua se vierte de rocío volátil en el aire somnoliento. Es el campo eterno el cuadro caprichoso de los sentidos; es el fútil enredo de miradas y suspiros, cuando la mirada se pierde en la magia errante de caminos serpenteantes, cuando la voz del mundo revela el secreto anochecido del corazón exaltado, cuando el pálpito hechizado roba el sentido. Es el campo dormido, cuando la noche se recuesta plácida en su seno cálido de estrellas, cuando enmudece el rocío. Es el campo adormecido.
© 2008. Maite R. Ochotorena. Todos los derechos reservados.

Rompe y Rasga

Rompe y rasga el temprano castigo. De la hiriente burla se desprende el eco, aborrecido en el recuerdo; de la lengua falsa se vierte el veneno en el corazón, el dolor en la memoria, impronta tendida del pasado hacia el destino. Cae el celo traicionero del injusto, se vela su palabra, la mentira en la mirada, falsa la mano tendida del amigo añorado, el enemigo. Rompe y rasga… Rompe y rasga, mudo el hablador, ambigua la palabra. Rompe y rasga, aún te espero, aún te justifico. Rompe y rasga en el olvido.
© 2008. Maite R. Ochotorena. Todos los derechos reservados.

La Palabra Herida

No es la memoria en la perdida justificación, no es la respuesta en la medida de los sueños, es la impronta del destino en cada frase, el martillo justiciero del verbo mancillado, el rasgado trazo de la palabra herida. Es el péndulo amado del pensamiento hilado, la magia del hechizo elaborado, el deseo descrito de colinas bajo el cielo, de cuadros vívidos en el lienzo, es la promesa hilvanada del deseo hecho letra, cada línea amada, sentida, descrita… No es la memoria justificada en la excusa del olvido, no es la pregunta en la impoluta inspiración, es el rasgo perfecto del alma en cada verso, la emulación del espíritu en el gesto atrevido, de cada palabra el embeleso.
© 2008. Maite R. Ochotorena. Todos los derechos reservados.

Dulce Veneno

Un murmullo me azota, amor, hiere brutal entre las olas que aturden, oprime el alma de tormento, me reclama. Es un grito ahora, amor, un lamento angustioso de lágrimas repleto, oprime el alma de tormento, me reclama. Es suspiro, es desgarro, amor, siento el alma candente por dentro. Oprime el alma, el corazón, me arrebata, me reclama… Desfallezco, por ti, amor, eres el dulce veneno que me hace esclava… de lo que siento.
© 2008. Maite R. Ochotorena. Todos los derechos reservados.

Amor Robado

Al amanecer recordó que ya era tarde. Se pasó las horas muertas contando el tiempo en su reloj, se tumbó en el antepecho de su amor robado, segura de haber hallado la flor embriagadora que tanto había soñado. Al atardecer recordó que aún era pronto. Se pasó las horas lánguidas contando los suspiros, se sentó de espaldas al sueño del ayer, cuando aún retenía en sus brazos la flor embriagadora de esos besos que tanto había buscado. Al anochecer supo que era el momento. Se pasó las horas nocturnas entre flores de embeleso, entregada al amor robado, segura de haber hallado lo que tanto había soñado.
© 2008. Maite R. Ochotorena. Todos los Derechos Reservados.

Cuando Pienso en Ti

Del sabor de tus besos guardo el anhelo en los labios, de tu ausencia en la palabra se desvanece la memoria, de cada pensamiento vuela el pálpito lánguido, cuando ya no queda más llanto, cuando siento que sin ti la vida suspira en mi pecho.
Cuando pienso en ti, mi vida, desfallece el amor, pierdo el sentido, el casual pálpito que aún sostengo en mi corazón marchito.
Cuando pienso en ti, mi vida, desfallece el amor, el amor que se me escapa, la oportunidad que nunca tuve, el deseo compartido de un sueño sin destino.
Del sabor de tus besos soñados, de tu presencia imaginada, de tu mirada deseada, de cada palabra tuya, de cada verso insinuado, guardo la promesa eternamente enajenada. Se desvanece la esperanza, cuando ya no queda más llanto, cuando siento que sin ti, amor mío, la vida suspira en mi pecho.
Cuando pienso en ti, mi vida, desfallece el amor, es el amor negado, el que jamás tendré, el que soñé una vez. Un sueño sin destino…
© 2008. Maite R. Ochotorena. Todos los derechos reser…

La Noche

La noche abriga ensoñadora el subconsciente, se alía de sombras difusas que estorban la mente. La noche se desgarra de estrellas… vela el horizonte la luna llena, cuyo pálido resplandor refleja el agua quieta. La noche acude y se destapa, la noche escucha el secreto en el silencio, del firmamento eterno que tiende su manto, recoge la tarde en su regazo.

© 2008. Maite R. Ochotorena. Todos los derechos reservados.