Amor Robado

Al amanecer recordó que ya era tarde. Se pasó las horas muertas contando el tiempo en su reloj, se tumbó en el antepecho de su amor robado, segura de haber hallado la flor embriagadora que tanto había soñado.
Al atardecer recordó que aún era pronto. Se pasó las horas lánguidas contando los suspiros, se sentó de espaldas al sueño del ayer, cuando aún retenía en sus brazos la flor embriagadora de esos besos que tanto había buscado.
Al anochecer supo que era el momento. Se pasó las horas nocturnas entre flores de embeleso, entregada al amor robado, segura de haber hallado lo que tanto había soñado.

© 2008. Maite R. Ochotorena. Todos los Derechos Reservados.

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