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Mostrando entradas de 2013

Si te vas...

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Si vas a marcharte hazlo, supongo que esto es un adiós para siempre, una vuelta de tuerca más al corazón, que se oprime y revienta de amargura, que se encoge y se retiene, se repliega y oscurece como una bestia herida... contenida en su bastión más inexpugnable, allí donde tu último adiós no pueda alcanzarle... Si vas a marcharte hazlo rápido, vuélvete y camina, no mires atrás, no entretengas mi pena, no revuelvas este charco bajo la lluvia, que tus huellas son profundas y se hunden en mi pecho como puñales que retuercen la herida hasta arrancarme un ahogado llanto de desesperanza... Si vas a irte suelta mi mano, libérame de ti para que pueda respirar al fin, vete y deja mis manos de las tuyas, que mis dedos aún guardan el sabor de tu piel y mis labios el clamor de tus besos... Vete y no vuelvas mientras aún hay tiempo...

Maite R. Ochotorena

FELIZ 2014!!

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Así veo yo la Navidad...
...como un blanco sueño de inocencia, un manto helado de crujiente delicadeza, adornado de sonrisas que amanecen con la brisa... Desciende perezosa en copos de azúcar y se posa en el corazón, henchido de hermosos sueños; huele a nieve fresca, inmaculada, pero se viste de colores y brillantes reflejos, suena como la vida misma, la que nos une y nos acerca, suena en la mañana y se despereza, suena en la noche y se llena de belleza... La belleza de un alma nueva, la del reencuentro y el apego, la de las sonrisas y el cariño... Así veo yo la Navidad, como un cuento eterno de seres queridos, los que están y los que no, reunidos alrededor, unidos en una canción...

FELICES FIESTAS Y FELIZ 2014!!

Maite R. Ochotorena


Algo sobre el amor...

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El amor es duro, es una sucesión de verdades añadidas y promesas encendidas, es un cuento inconcluso, eternamente escrito y reinventado, se distiende y se repliega, tiene vida propia, fuera de nuestras normas, de las que se mofa... El amor tiene un tono burlón y es al tiempo dramático, aunque se vista de amaneceres y vestidos de noche, aunque se mezcla entre risas cómplices y lágrimas distanciadas; suele pasar de puntillas para no escuchar los reproches y se esconde cuando se trata de hablar de errores, no sabe de culpas ni entiende los defectos... Sólo sabe amar, sólo sabe arrasar, oprimir hasta exprimir, ahogar cuando duele y volar cuando es radiante, porque no hay fuerza suficiente en el universo para detenerlo, como tampoco para retenerlo... El amor es duro, vivirlo es duro, perderlo aún más, y llorar lágrimas por haberlo sentido... no sirve.
No sirve...

Maite R. Ochotorena

La voz del miedo nunca gana

La voz del miedo arranca el alma a tirones salvajes, doblega el espíritu y lo ciñe en una encorsetada espiral de desencuentros. Esa voz cruel aturde el pensamiento y golpea brutal el entendimiento, tiñendo de confusión la razón, desbroza el corazón y desmantela la ilusión... Una voz así, sin palabras comprensibles, sin discurso lógico, cubre la vida hasta los bordes en una balsa de aceite y la colma de sombras, bebe de ese pozo sombrío y se tiende al fondo de una cueva profunda sin luz... Esa voz... sin embargo, no puede verterse más allá de sí misma, e incapaz de traspasar los límites de su negra soledad, se viste de luto y se repliega. Por eso sé que ninguna voz capaz de angustiar o estremecer puede alcanzarme.

Maite R. Ochotorena

Hoy sonríe!!

Hoy es uno de esos días, cargados de energía, vibrantes, frescos, radiantes... aunque el cielo sea gris. Despiertas y el primer encuentro es con un latido plagado de entusiasmo, de esos que embriagan, de los que te hacen abandonar las sábanas y desperezarte del sueño y otros lastres que no deseas; despiertas y quieres bailar, sin música, con ella, bailar, dejarte llevar, sonreír... quieres encontrarte con alguien, quien sea, para poder compartir, conversar, acompañar, abrazar y que te abracen; despiertas y quieres que te quieran, quieres quererte, levantarte y salir al mundo, volando en la brisa, que te parece mágica, capaz de elevarte al cielo, por encima de las nubes caprichosas, donde sabes que brilla el sol. Hoy es uno de esos días vibrantes, de los que alteran el corazón, sin cafeína, sin empujones, sin ánimos ni prácticas de actitud positiva, sin espejos ni notas recordatorias... Hoy todo es posible, hoy sonríes, y te contagias de ti misma, de tu entusiasmo, de tu amor por la vi…

Perderse es...

Perderse es también renunciar a nuestras posibilidades, dejar de buscar y enredarse en una gran mentira. Perderse es dejarse caer, permitir que nuestra oscuridad avance y la luz de la razón se apague. Perderse es acabar con los sueños y firmar una renuncia en lugar de saltar... Es adentrarse en el reino del nunca jamás, donde nada ocurre o se retuerce en un incomprensible galimatías plagado de incongruencias... Es confundirse y estar confuso, temblar ante preguntas sin respuesta y retroceder dos pasos cada tramo; es cavar un hoyo en la nada que nos entumece, vacilar durante el sueño... y olvidar la vigilia atenta, que nos advierte; perderse es renunciar a lo que somos y desperdigarse en un estallido de pensamientos irracionales, absurdos e innecesarios, que revuelven y ahogan los sonidos, borran los pasos y detienen la mirada. Perderse es la máscara que oculta una gran debilidad, la cobardía de avanzar y el perverso castigo a nuestro coraje... Perderse no es una opción serena, es la t…

Vestirme de ti...

Salir a la luz de la mañana y serpentear entre tu piel, dejándome llevar por la cadencia de tus labios, que susurran suspiros incandescentes entre mis poros, como torrentes de éxtasis que me erizan el pensamiento... Asomarme al brillo de ese velo en tu mirada, y beberme a sorbos desesperados ese amor que se desprende de tu magia... Sentir el roce de tu anhelo entre los dedos, caricias que se insinúan, como una mar ondulante de emociones que suben y bajan, en oleadas cálidas... que me atormentan y me atrapan... que empujan los latidos de mi corazón hacia el infinito... hacia ti, que me enredas y envuelves... Salir a la voz que me susurra y dejarme llevar por el sabor de tus besos... que me traspasan y elevan dulcemente... allá donde los ojos ya no ven y el alma se pierde, envuelta en la tuya, en un para siempre despiadado del que no quiero desprenderme aunque sólo durase un instante...

Maite R. Ochotorena

Un deseo...

Esta historia va acerca de un deseo. Este deseo es nuevo, y lo he estado acunando muchos días con sus noches... Se ha fraguado entre sedas perfumadas mágicas, níveas y puras, inmaculadas... Está envuelto en ellas y huele a brisa, a cambios nuevos y diferentes, huele como la vida... Este espacio guarda un regalo, ábrelo y cierra los ojos, encierra un beso fresco, un abrazo largo sin medida, una sonrisa cómplice y un guiño especial... el deseo es para este año nuevo, y va más allá del mundo y sus conflictos... Quiero que aprendamos a mirar a las estrellas, que velan por nuestros sueños desde el infinito, allá arriba, donde pocos sabemos buscar... Quiero que aprendamos a escuchar alrededor, esa música eterna que marca el ritmo del universo, las voces que nos rodean y sus secretos... Quiero que aprendamos a amar y ser amados, a abrazar la vida y a creer que podemos ser mejores... Esta historia va acerca de un deseo, ábrelo y llévalo junto al corazón... porque es eterno y no defrauda...

Ma…

Aquí estoy, tomando un café...

Llueve, y sopla un viento fuerte, de ése que incordia y te vuelve el paraguas del revés, te enreda el pelo y no te deja ver las baldosas sueltas, las que pisas y te salpican, y te mojan los zapatos... Aquí estoy, escribiéndote mientras revuelvo el café, pensando en ti mientras pienso en mí... y en las ganas que se me quedaron ayer al despedirnos... de ti, pese al tiempo que hemos pasado juntos. Aquí estoy, con los cascos puestos, rodeada de personas a las que no oigo, porque la música suena bien alta para no oír nada más que lo que pienso. He salido entre la gente, aislada de ella, para no privarme de mi ratito contigo, aunque no estés, mi ratito de todos los días, que nadie ni nada puede estropear ni romper; mi ratito que es tuyo y mío, que no falla, que cumplo a rajatabla aunque no sepa qué decir... Tal vez porque necesito constatar, cuando no te tengo conmigo, cuando nos despedimos, a veces circunstancialmente, que no estoy soñando, que me quieres como yo a ti, y que este espacio …

Sueños...

Más allá del horizonte, donde el mundo se retira y se duerme, inalcanzable y eterno, se encuentran mis sueños, envueltos en rizadas espirales de promesas por cumplir. Más allá de mis límites, inalcanzables como un rumor sin horizontes, se esconden los deseos delicados, susurros íntimos del corazón... flotando a la deriva de un velo sin forma. Más allá, donde la luz del sol se acuesta y las estrellas se desvelan, más allá, donde el mundo se pierde y las sombras dejan de serlo... guardo lo que un día seré... al compás de la vida, en el confín de mi espíritu, donde el universo se expande... Besos del corazón que siento muy dentro... más allá de mí, más allá del mundo que se retira y se duerme, inalcanzable y eterno...

Sabes qué es más bonito aún...

...más que despertar y descubrirte a mi lado, más que soñar y retenerte en mi pensamiento mientras duermo? Sabes qué siente mi corazón cuando tú me miras, cuando escucho tu voz y me traspasa, y tus manos se deslizan y destripan mis latidos, cuando tus sensaciones se mezclan con las mías y giran en espiral, hacia el cielo plagado de estrellas que explotan de belleza... Sabes qué es más dulce que tu aliento repasando mi piel, más que un susurro en la noche con un te quiero, más que las yemas de tus dedos entre mis labios o que el calor de tu cuerpo pegado al mío, sabes qué es más hermoso que tú y yo queriéndonos tanto? Más que volverme loca bailando contigo en un abrazo fiero que nos enreda en rizos frenéticos, cuando nos buscamos y sólo nuestros cuerpos frenan la necesidad de fundirnos más allá de nuestros límites... Sabes qué es más hermoso que tú y yo... Nuestro amor tal vez, la suma de los dos.

Maite R. Ochotorena

Un Brindis...

Brindo por esos días que empiezan mal y acaban bien, por los que empiezan bien y acaban mejor, por los que empiezan y terminan para volver a empezar y seguir esa rueda interminable de nuestras vidas... Porque mientras rueda significa que estamos aquí, significa que bien o mal podremos cambiar las cosas, esforzarnos por hacerlas mejor, sonreír a la adversidad, de frente, darle la espalda a la inseguridad y tomar ese sendero estrecho y oscuro sin que nos de miedo lo que esconde. Porque mientras rueda, con cada click del engranaje se engrandece nuestro espíritu y nos define más, nos engrandece y nos eleva... Porque nos llena de arrugas de experiencia y nos pinta de colores de tormenta y de verano, y con cada giro, nuevo y más amplio, aprendemos que no estamos solos... a mirar alrededor y bailar al compás de un universo infinito y variado, bailar al son de la vida, con el corazón latiendo al ritmo de otros ajenos o cercanos, una canción que suena de fondo, fuerte y constante, la que nos e…

Sólo yo lo sé...

Este papel no es suficiente, ni tiene espacio para albergar todo lo que debería contener, ni es capaz de absorber toda la tinta que quisiera verter en él... Tampoco esta pluma me sirve, no se atreve, se desliza pero no revela, escribe pero no entiende, se queda limitada, duda y se suspende. La mano también vacila, aunque en su muñeca late el pulso de la verdad, batiendo constante hacia sus dedos, que podrían derramarla con facilidad, pero no lo hacen... Las palabras bailan ante mis ojos, se confunden entre sí y aunque son las que quisiera usar, se enredan en frases que no dicen lo que deseo, y se ocultan tras esta tinta traicionera de una pluma guiada sin destino, al azar, sobre un papel inmaculado que se llena de verdades a medias, apenas un atisbo de lo que el corazón debe sentir... Este papel no me sirve, aunque guarde el tiempo en sus dobleces, no es suficiente, y tampoco esta pluma, que escucha lo que digo pero se estremece y se retuerce... Esta mano me traiciona, finge obedecer,…

Pintando la calle alrededor...

Sentada en unas escaleras, observo la calma y el espacio alrededor; están, una y otro, suspendidos en el tiempo, como el aire que contengo en mis pulmones, expectantes y aturdidos, y puedo dibujar en ese lapso robado trazos de color... Extiendo la mano y esbozo líneas sin sentido, me dejo llevar, y a pinceladas tiño la calle de risas floridas, me invento una brisa que antes no estaba, una brisa que baila y unos árboles que jamás llegaron a plantar, para que sus hojas canten bajo el sol; ahora me gusta la luz de la mañana, que se ha vuelto nacarada, ámbar y plagada de motas doradas; revolotean ante mis ojos como una nube de estrellas infinitas... y soplo para hacerlas bailar, y se difuminan y se expanden, y arrastradas por la brisa del norte se pierden alrededor. Estoy cómoda, acurrucada en esta escalera que ahora es mía, pero aún no he terminado... y ahora pinto con los dedos un leve rubor en el cielo; borro las sombras grises que se arrastran y tiñen ese charco de un turbio desdén; d…

Los besos de las estrellas son gotas de rocío

Gotas de rocío, gotas cálidas bajo el sol de un nuevo día, brillan en el verde mar por la mañana, como las estrellas en el cielo... Se agitan con la brisa y murmuran... apenas se escucha, pero arrullan el mundo con su baño de lágrimas nocturnas... Cristales vibrantes suspendidos brevemente, son lágrimas del cielo, presas de su trémula presencia, tan lábiles como un suspiro, pasajeras por un día, mensajeras de la luna y las estrellas, besos del firmamento infinito que nos tiende su ternura con miríadas de maravillosa caricia, desprendidas del universo helado para calentar el corazón en mi pecho, con su radiante belleza, que la brisa se bebe y el sol derrama... Gotas de rocío, se tienden sobre el mundo con la primera luz del alba... para dormir el sueño eterno y renacer a veces con la luna, una a una, o descolgarse de las estrellas, como el hálito del cielo que nos retiene... besos de rocío que ahora contemplo, bajo la luz de la mañana cálida.

Maite R. Ochotorena

Sueña que vuelve...

Acurrucada en su ensueño sonríe, ausente, velada la nostalgia bajo un rápido aleteo de pestañas largas; acurrucada en ese rincón mullido, entre el rocío y las flores, se evade y se pierde, cegada de recuerdos, postrada su mirada al ritmo candente de las lágrimas que aún no vierte; se inclina y se recoge, asiendo para sí lo que queda de ese ayer, lo abraza, lo retiene, a sorbitos se deleita de añoranzas y ternuras, se acuna entre brisas y la brisa mece su nostalgia, vistiendo su cuerpo con las motas doradas de la mañana, estrellas que rozan su piel, que se estremece, y recogen esas lágrimas, que ahora corren, y animadas por la luz del alba recorren su ausencia, el rubor contenido de ese ensueño adormecido. Tiene las manos enzarzadas entre sí, se vierte en ellas y aspira el aroma y la quietud, sosteniendo en el tiempo el instante, prolongando la emoción, saborea el pensamiento, lo anuda al pecho, lo conserva, lo retiene... de nuevo lo suelta y de nuevo lo recoge... cierra los ojos y se …

Me quedaría

Sabes que me iría, sabes que me arrebataría la esperanza que tengo de ti si pudiera, si pudiera... me arrancaría tu voz del alma, y desgastaría tu imagen de mis ojos si así pudiera librarme de este vértigo que me abrasa; dame la fórmula y lo haré, dame una razón y me arrebataré de ti, borraré el cielo de tus estrellas y desgarraré la luna, pedazo a pedazo, ya no la quiero. Dime qué he de hacer, sácame de este ensueño danzante, no puedo resistir el peso que me oprime... No me beses, no quieras tenerme, no te rindas... pero no me abandones, no deseo ni una cosa ni la otra, no tengo valor para ninguna de las dos... Sabes que te resistiría si pudiera, sabes que me apartaría si una sola de tus miradas fuera de duda, si una sola de tus promesas fuera mentira... Entonces, ¿a qué esperas? Miénteme, apártame, libérame... porque yo sola no puedo... Sabes que me quedaría...

Maite R. Ochotorena

Un ápice de ti

Bailo entre tus ondas, mecida entre tus versos, bailo y me desgasto, me abrazo a tus encantos mientras me seduces, me entretienes... Giro y me retuerzo, danzo un baile frenético, plagado de entusiasmos, de anhelos, cómplices guiños en secreto, secretos guiños en cada giro. Bailo, baile frenético, ruedo y vuelo, volteo, giro y giro en un vertiginoso devaneo, mientras me pierdo en mis deseos, me pierdo en tus ojos cautivos de mi reflejo, me dejo atar por tu voz en un murmullo arrebatado a la verdad, me vendo por un ápice de ti, me enredo, y me deslizo en este delicioso vértigo... hacia ti, que te tiendes a mi lado, mientras ruedo y volteo, suspiros en cada paso, pestañeos de duda, suspiros encendidos, al son de este ardiente veneno, dulce néctar que me lleva hacia ti, al son de tus ondas, mecida entre tus brazos...

Maite R. Ochotorena

Hablando de ti...

En esas líneas escritas con trazos irregulares, repletas de temblores, cargadas de significados, está el eco de tu voz; en esas líneas... escritas en un papel antiguo, doblado mil veces y maltrecho de lecturas y lágrimas, permanece lo que yo sé de ti... De su olor a pasado, como a perfume marchito y recuerdos borrosos, se desprende parte de lo que fuiste, parte de lo que prometiste ser... En cada palabra, desteñida de tinta ajada, hay un secreto compartido, tu memoria de entonces, que se conserva intacta y que guardo entre mis tesoros más preciados... con su tiempo y su olvido, junto al corazón.

Maite R. Ochotorena

El otoño en la brisa

Llega el olor del otoño, impregnado de nostalgia... Huele a flores ajadas, a hojas doradas, a vientos somnolientos, a lápices de colores, a sacapuntas y a lluvia perezosa; apenas asoma su rostro sereno, pero ya viene cargado de matices, de pinceladas tristes y recuerdos aún latentes; apenas se vierte cubriéndolo todo, y ya se siente el frío en los huesos, se tiende a dormir un plácido sueño y nos cubre su hechizo perezoso, antes que llegue el invierno... Ya llega el otoño, más bien se desliza, como un ladrón de sueños... Se lleva el verano, nos roba el cuento breve y soleado, nos apaga el fragor de la vida en el pecho y adormece, adormece... con el dulce canto del viento enredado; nos tiende su mano, que es cálida y nostálgica, y en ella nos acurrucamos, porque en su regazo se vierten hermosos velos de colores, placenteros como el verano marchito, que camina hacia el invierno. Llega el olor del otoño, lo percibo aun bajo el calor del mes de agosto, se cuela a horas tempranas, se mece …

Hoy me quedo contigo

Hoy tengo una sonrisa para ti, un pedacito de ilusión y un poquito de ternura... Hoy me acercaré y caminaré a tu lado, de la mano; tendré cuidado, porque sé esperar, estaré atenta, porque sé escuchar, y sobre todo permaneceré, aunque camines al borde de ese abismo que tanto miedo te da. Hoy sólo estaré para ti, tengo besos de colores, abrazos dulces, sin fecha de caducidad, de esos que no terminan nunca, tan grandes o pequeños como tú lo necesites... También llevo en mis bolsillos pedacitos de recuerdos frescos, los de la complicidad entre los dos, y otros que no me atañen, pero que son parte de ti, y por eso los conservo, por si los olvidas... He venido sin equipaje, para quedarme y poder cargar con el tuyo un trozo del camino, hasta que decidas soltar lo que no te sirve, he creído que te gustaría, mientras andamos, poder pisar otras huellas y abandonar las tuyas, que ahora se hunden demasiado y se vuelven oscuras y te llenan de tristeza... Puedes usar las mías, son ligeras y sabrán …

Polvo de estrellas

Tiene entre sus manos leche de estrellas, un fulgor nacarado que refleja la luna... tiene entre sus dedos anillos vespertinos, enredados en bucles dorados que al amanecer se vuelven murmullos de otoño temprano... Lleva las manos alzadas, deja que el viento las bese al alba, y mientras la luna en el cielo se estremece y desaparece, entrelaza sus dudas y de sonrisas se envuelve...

Maite R. Ochotorena

El rubor de la inocencia

En sus trenzas se enredaban las hebras de la mañana, doradas y vivas, vibrantes de sonrisas. En su mirada se envolvía la brisa, mojada de rocío, esmeralda de soplos frescos, envuelta en la seda nueva de tantos hermosos sueños... Y descolgada en su sonrisa, había perlas de alegría... una promesa sin fronteras, ni lazos, ni nostalgias... tan sólo el rubor de la inocencia, tendida al son de esa melodía temprana... la de la primera luz del alba.

Maite R. Ochotorena

Una maleta abierta, es hora de cerrarla

Tengo una maleta sobre la cama, abierta de par en par, repleta de cuentos inconclusos y recuerdos doblados entre cordeles de felicidad y desvelos... Está abierta y deshecha por dentro, tan ajada por el tiempo como roída de pensamientos descuidados, me muestra sus heridas sin tapujos, gastadas pero permanentes, enredadas en una vida que ahora no encuentra su espacio ni puede caber en ella...
Tengo esta maleta y no sé qué hacer con ella... aunque sospecho que ya no me pertenece; es el equipaje de alguien que ya se fue, alguien que se empeñó en arrastrarla a través del tiempo como si  no tuviera nada más, alguien que trataba de ordenar el caos que la reventaba para no tener que abandonarla, alguien que un buen día ya no pudo con el peso de cuanto arrastraba en ella... porque la tristeza, el dolor o la angustia, son cargas difíciles de soportar, y hieren en lo más hondo.
Tal vez es hora de cerrarla para siempre, rescatando de ella únicamente lo que valga la pena: los pequeños momentos, lo…

Cuando crees que nadie te escucha

Cuando crees que nadie te escucha... ...cuando te parece que el mundo se traga tus emociones, que el despecho y tus miserias te envuelven con un velo negro que se expande, apartándote de la realidad para arrojarte a la cuneta del eterno olvidado... ...cuando crees que la vida pasará de largo, arrollando tu escasa energía como un tren de mercancías, implacable mensajera de tu desdicha. ...cuando la sombra de tus temores te abraza, poco a poco, te asfixia y te envenena... ...cuando te parece que en el cielo ya no hay estrellas para ti, que el mar ha muerto ahogado en sus mareas, que no hay pincel que redescubra tu alma ni colores que distingan tus sueños de las mentiras que te atrapan... Es entonces cuando debes recordar que no es la vida la que pasa, sino tú quien se detiene, que olvidaste mirar al cielo y respirar... te olvidaste de caminar. Piensa que el mar sigue siendo tempestuoso a veces, mágico y eterno por siempre... mires o no mires, a pesar de ti, a pesar de todo. Cuando creas…

El Hogar de Cada Uno

No sé por qué, se me ha ocurrido pensar que nuestro corazón es como una casa, una casa con ventanas, arreglada a nuestro gusto o no, porque puede que en ella convivan más personas, un lugar de encuentro, donde compartir vivencias, recuerdos y experiencias, un lugar de paso, de riñas y abrazos, un refugio seguro o una cárcel con barrotes, un espacio de penurias y lamentaciones... Puede ser nuestro palacio, nuestra primavera o nuestro invierno. Nuestro corazón se expresa, late, se encoge y se expande, y a través de las paredes que nos envuelven nos habla, llora, se ríe, o se desboca... También a veces, a través de las ventanas, se asoman otras personas, unas con curiosidad, y pasan de largo, a otras les gusta lo que ven y deciden llamar a tu puerta, incluso entran y se quedan, compartiendo la vida, compartiendo tiempo, deseos y esperanzas, llantos y risas. A veces somos nosotros los que pasamos por delante de otros, miramos de soslayo, nos quedamos un rato... Es nuestro hogar, como decí…

Grandes Cosas

No tengo grandes secretos, salvo los que enredan mi confusión a veces, esos que sustentan el pasado y se descuelgan monótonos desde el corazón al alma... No tengo que hacer un esfuerzo excesivo por abrir el cajón de mis deseos, sino por lograr que de tantos acumulados no se tiñan de negro. No tengo grandes miedos, sólo uno, tenebroso, serpentea entre mis dudas y envenena mi pensamiento... No tengo que hacer con ese miedo sino pintarlo con un haz de luz del sol, extenderlo al viento y tenderlo a las estrellas de mis sueños, donde vestido con ropajes de encanto y magia se crea a sí mismo como un personaje de cuento... con final feliz. No tengo grandes retos, sólo uno, frágil y luminoso, se tiende en mis ideas y se devanea cosquilleando mi futuro, tan esquivo como accesible, gigante y pequeño. No tengo que correr tras su devaneo burlón, sino echarme a su lado y dibujarlo con mis manos, con el perfil de mi ilusión.

La Tormenta y la Calma

Las tormentas, cuando pasan, a pesar de ser temibles, de su oscuridad, del viento huracanado, de los truenos y relámpagos... cuando pasan, dejan tras de sí un escenario lleno de luz y color; todo brilla con mayor intensidad, el cielo es de un azul nuevo, la brisa es fresca y la luz arrastra las sombras como por un encanto... La tormenta se lleva muchas cosas, arrasa y nos arrastra, pero deja otras a su paso. Tras una tempestad devastadora una persona puede reconstruir su vida, dejar atrás lo que ha perdido y avanzar con lo que encuentra... Es con la calma con la que hay que tener cuidado. La calma chicha, esa que estanca tu vida, la que atrapa y congela tu visión del mundo y no te deja avanzar ni retroceder. Es en esa calma absoluta, en la apatía de la monotonía... cuando uno puede perderse. Un empujón para coger algo de impulso puede ser la brisa fresca que trae el cambio, la ilusión y el futuro.

Maite R. Ochotorena

La Sonrisa...

La sonrisa, cuando es genuina, y espontánea, se expande y fluye sin fronteras, bordeando las angustias, sobrevolando el miedo... más allá de ti, por fuera y por dentro, hacia el corazón. La sonrisa, cuando brota, amanece espléndida y promete sueños cumplidos, alienta el corazón y derrama esperanza. La sonrisa, cuando te besa, agita el alma...

Maite R. Ochotorena

Un Viaje Sin Destino

El trazo de un viaje se dibuja con líneas imprecisas cuando se viaja sin destino, pasa rápido e indefinido, dejando tras de sí una larga estela de "hubiera", "podría", y "ojalás" nunca pretendidos, como sombras de esos sueños de un recorrido sin futuro, porque es un viaje cobarde y ciego... El trazo de un viaje sin destino se deja llevar a sí mismo en un recorrido vertiginoso... se precipita y se devora, y al final de su camino no queda nada de lo que pudo haber sido, porque jamás guardó promesas ni compartió motivos, es un viaje vacío de sí mismo, un viaje sin destino...

Maite R. Ochotorena

Los Sueños Son de Papel

Los sueños son de papel, papel azucarado, igual que la esperanza es de tul vaporoso y el amor de raso incandescente. Los sueños son de papel, frágil y liviano, azul, rosa blanco o traslúcido, papel eterno, dulce y perfumado, papel suave, que huele a viejo, que huele a nuevo, papel de boda, papel de recuerdos, papel eterno, los sueños están hechos de papel, el barquito más frágil capaz de flotar en el mar, el avión capaz de volar en la tormenta, el pájaro que nunca duerme...Los sueños son de papel, el papel escrito con la tinta de un beso.

Besos y Abrazos

Besos y abrazos glaseados, besos y abrazos azucarados, de esos que saben a frambuesa, a brisa suave y a primavera... Besos y abrazos en almíbar, de esos que se quedan en los labios, los que permanecen entre los dos, besos de chocolate, besos que crujen, rellenos de avellana, besos que estallan y están llenos de licor, besos y abrazos de final de verano, de los de ir de la mano, los de las canciones en la playa, a la luz de las estrellas, los que susurran al corazón palabras eternas de amor...Besos y abrazos para empezar bien el día, los que están llenos de sonrisas, saben a frambuesa, almibarados de brisa tibia, y a suave primavera...

Maite R. Ochotorena

Mamá...

Mamá, tienes lágrimas teñidas de alguna canción perdida, jamás entendida, nunca encontrada, corren por tus mejillas amadas buscando un consuelo tierno, un beso hecho de estrellas, que calme tu desesperanza... Mamá, sueñas sin soñar, sueños de olvido sin luces ni sombras, sin voces ni sonrisas, sueños desprendidos que no aprenden ni enseñan, porque vuelan sin viento, buscando consuelo en un beso tierno, en un beso de estrellas que se lleve tu pena... Mamá, lloras sin fin, pinceladas de unas sombras que no entiendes, buscando el consuelo de la magia... la magia capaz de deshacer el hechizo que te tiene presa, el hechizo de un sueño que no acaba, sueños de ti sin ser tú, sueños de una vida en la que no cuentas, porque sin voz no encuentras respuestas... Sin voz, no hay estrellas... Mamá, deja que la vida te encuentre, las estrellas están tan cerca... Deja que una sonrisa y un beso tierno te roben tus miedos, que de las sombras grises se alimentan, y vuela y sonríe... que el hechizo de la…