Cuando crees que nadie te escucha

Cuando crees que nadie te escucha...
...cuando te parece que el mundo se traga tus emociones, que el despecho y tus miserias te envuelven con un velo negro que se expande, apartándote de la realidad para arrojarte a la cuneta del eterno olvidado...
...cuando crees que la vida pasará de largo, arrollando tu escasa energía como un tren de mercancías, implacable mensajera de tu desdicha.
...cuando la sombra de tus temores te abraza, poco a poco, te asfixia y te envenena...
...cuando te parece que en el cielo ya no hay estrellas para ti, que el mar ha muerto ahogado en sus mareas, que no hay pincel que redescubra tu alma ni colores que distingan tus sueños de las mentiras que te atrapan...
Es entonces cuando debes recordar que no es la vida la que pasa, sino tú quien se detiene, que olvidaste mirar al cielo y respirar... te olvidaste de caminar.
Piensa que el mar sigue siendo tempestuoso a veces, mágico y eterno por siempre... mires o no mires, a pesar de ti, a pesar de todo.
Cuando creas que nadie te escucha... empieza por dedicarte un descanso, reposa tu dolor en la arena, entierra el miedo y dedícate un instante precioso, un momento en el que sólo tú seas importante. Oye tu voz y por una vez sé tu mejor amigo, lanza al vuelo tus palabras y atrápalas de un manotazo. Retenlas, saborealas, disfrútalas... y entiéndelas...
Son tu pasaporte a la vida, ese murmullo que te rondaba con el destino entre los labios.

Maite R. Ochotorena

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