Cierra los ojos...


Cierra los ojos y deja que el mundo pase de puntillas, déjalo ir, hasta que ya no escuches su bullicio, hasta que su frenético ritmo se distienda en el olvido y ya no distingas sus exigencias, ni su presión, ni sus quejas.
Cierra los ojos y déjate llevar por el murmullo de la vida que bulle en tu interior, libera emociones, déjalas fluir, déjalas marchar... libera las cadenas, el lastre, el ruido, las molestias, la ira y la pena... y déjalas pasar. Suelta tu mirada de esa trampa venenosa que es tu rutina y ábrela alrededor, hacia la luz sin memoria ni reproches, hacia los sueños de colores...
Cierra los ojos y déjate llevar por esa brisa que embelesa tu piel, porque su aliento fresco se bebe tus angustias y desprende la apatía...

Cuando despiertes, procura no volver la vista atrás...

Maite R. Ochotorena

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