Sin aire...

El aire apenas se mueve... ni se respira. Está quieto, estancado, como el calor que lo adormece bajo la noche, demasiado larga... Ahogado y muerto, sin horas ni medida, sin compás que le marque el ritmo ni tiempo que lo defina... Es aire calmo y quieto, cálido y pesado, y apenas se mueve... Apenas deja espacio para la libertad...



Maite R. Ochotorena

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