El mundo se detendrá por ti...

Cierra los ojos.
Cierra los ojos y piensa...
Y piensa mientras te dejas llevar, que el mundo y su frenético avance han quedado atrás... Cierra los ojos y escucha la suave cadencia de tu corazón, el pulso rítmico, acompasado, el dulce martilleo que mueve tu universo interior... ¿Dónde quedan tus pensamientos más verdaderos? ¿En qué parte de ti los enterraste? ¿En qué momento decidiste ignorarlos para vestirlos de comedia, de burla y de olvido? Busca el instante mismo en que comenzó la parodia, cuando escogiste olvidar quién eres para seguir las huellas de otros, al margen de ti mismo, dejando a un lado tu pasión...
Cierra los ojos, y deja fluir el amargo engaño, déjalo correr, que se vierta de ti y se distienda como un vaho malsano, que se disipe como la bruma de la mañana, cuando el sol la rasga e irrumpe para sembrar el día de luz y calor... Deja que tu voz se eleve por encima de todo ese ruido, que se alce alta y clara, hasta que puedas oírla sin confusión...
Olvida quién decidiste ser, y sé tú mismo, recuerda tu verdad, recuerda tus sueños...
Cierra los ojos y sonríe...
El mundo se detendrá por ti.

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