Puede ser hoy?

Ven, siéntate un ratito, quédate a mi lado y dime qué ves, dime (si puedes), algún remedio para la desesperanza, alguna fórmula mágica que me arranque esta pena inmensa de las entrañas.

Ven y quédate un rato, abrázame sin tiempo ni medida, para estrechar tu corazón y hacerme sentir algo... el palpitar de tu pecho, ya que no el del mío: al menos podré hacerme una idea de lo que es estar vivo.

Ven, préstame tus sonrisas, tal vez si las llevo un rato sepa dibujarlas sinceras y espontáneas, como las tuyas; préstame algo de tu coraje, de tu pasión, de tus sueños... necesito vestirme de gala esta noche y lucir algún deseo de esos incandescentes, para no caer aún más profundo, hacia ese abismo que me espera y me da tanto miedo...

Ven, ¿puedes hoy? ¿puede ser ahora? ¿puedes darme tiempo? Una pausa en el tiempo, un aliento que me permita respirar de nuevo... ¿Te quedan ratitos que compartir? De esos cálidos, de esos tiernos, necesito muchas dosis de ternura, algo que aplaque este dolor y espante la sombra que se cierne y me entierra...

Ven, siéntate conmigo y cuéntame cómo. ¿Puedes? ¿Quieres? Te necesito...

Maite R. Ochotorena

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