Dime cómo...

Si en cada silencio perdura tu ausencia, en ese hueco amado en la almohada, en la brisa que brota de tus labios ausentes, junto a mi oído atento… en el roce de ese vacío que lo llena todo… Si en ese latido impersonal, carente de sentido, en ese batir constante del dolor, que se estrella contra mis muros, derribando mis defensas. Si de cada desprendimiento en el entendimiento, de cada desmoronarse el brutal devaneo de nuestros paseos, entre risas que se pierden en el tiempo… se me arrebatan los sueños...
Dime qué he de hacer si en cada paso te desprendes de mí a tiras, rizadas, prolongadas… en lágrimas que no encuentran reguero por el que discurrir… Dime qué he de hacer, si en cada pulso me duele tu ausencia, si en cada poso creo encontrar un recuerdo y después se me derrama, abatido de nubes densas… dime cómo retener nuestros besos, las curvas embarazosas que vienen tras los encuentros, las más dulces… las más peligrosas.


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