Cuando la noche extiende su velo...



...y usurpa mi entendimiento... Cuando la noche lo envuelve todo y teje de sombras el cielo, bailando entre nubes, murmurando desde lo alto...
Cuando la noche se cierne, apenas se siente, se deja caer, viene suavemente, se tiende a mi lado, y mientras me acuna y me arrulla, se lleva mis sueños, bebe de ellos.
La luna en lo alto es testigo mudo de este encuentro; las estrellas tiemblan, brillantes... dispersas en un regazo interminable de promesas y deseos.
Cuando la noche baila a mi lado, se envuelve con mis pensamientos, se viste de mis anhelos, me traspasa de recuerdos... La noche oscura y fría es distante y serena, y se mueve al ritmo plácido del tiempo arrebatado al tiempo... sin la prisa del próximo amanecer, ajena al caudaloso empuje del día y sus encantos. La noche profunda se bebe mis angustias, mis risas, mis heridas, mis proyectos...
La noche se tiende a mi lado y susurra en mi oído para que no me de cuenta... de que se ha marchado.

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