Contra el Tiempo

A veces me siento y espero, escucho en silencio, por si el aire se revuelve, por si se enreda alrededor trayendo cosas nuevas, murmurando secretos... A veces, en ese lapso de quietud... mientras el mundo avanza con su frenético ajetreo, dejo que mis labios suelten el aire despacio, temerosa de romper la magia de ese instante arrebatado a la vida, al tiempo y sus normas, al futuro y sus trampas... para flotar en un presente efímero que deseo mantener como un tesoro conquistado al universo. 

A veces, cuando la ruina desbarata mis cartas, cuando algún rumor despeja una mala racha y los latidos se sienten frenéticos en las venas... A veces, cuando la rabia da un paso torcido, cuando esa esquina se retuerce indomable y esquiva, cuando quiero subir pero bajo... cuando el cielo parece un tablero mal dispuesto donde las piezas no encajan... robo el compás del tiempo, lo arrebato al azar, o al ladrón que me lo robó primero... y escucho... escucho en silencio, por si la vida se detiene, por si algo en mi interior, que estaba descolocado, vuelve a su lugar y logro burlar esa broma pesada en la que se ahogan mis sentidos; por si logro reírme de mí misma y darle portazo a los reveses y a esos malos ratos que mantienen mis desatinos. A veces, cuando logro suspender el presente en un perenne ahora... y retenerlo para mí... ese instante de gloria, durante el cual el todo se hace evidente y las nadas menudean torpemente hacia el exilio... me siento y espero... sosteniendo el triunfo con el puño bien alto, contra la adversidad, y espero, espero... poder mantenerlo el tiempo suficiente, contra la marea de las horas, a favor del viento.

© 2015 Maite R. Ochotorena


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