Entrevista para la revista Spoonful sobre "La Sombra de Fourneau"

'Escribir es mi mejor arma para afrontar el mundo, la vida y a mí misma'
Maite R. Ochotorena ha publicado 'La sombra de Fourneau', su segunda novela
'La sombra de Founeau' es la segunda novela de Maite Rodríguez Ochotorena y la segunda parte del 'El secreto de la Belle Nuit'. Maite cierra así una historia que transcurre en la Francia de 'El Gran Terror' y narra a las aventuras de los hermanos Salazar, Edouard, el investigador Lázaro Maltés, y unos cuantos altos cargos de la incipiente República Francesa, que a través de sus acciones deprabadas y criminales, siembran la desconfianza entre los ciudadanos a quienes gobiernan como mano de hierro. Ahora, Maltés quiere concluir la investigación sobre la que lleva trabajando todo un año llevando a los culpables ante el Palacio de Justicia, pero la corrupción, los sobornos y los intereses mercenarios se cruzan en su camino. Maite R. Ochotorena escribe con estilo elegante y sencillo. Es escritora, correptora, editora, maquetadora, lo hace todo desde que imagina la historia hasta que la presenta a los posibles lectores. Asegura que "escribir es su voz más auténtica"./Javi Muro

SPOONFUL.- ¿Por qué escribes? ¿Qué te impulsa a escribir? ¿Qué es para ti escribir?
Escribir es ser yo misma, dar salida a todo un mundo sensorial, de sensibilidad, que necesito expresar. También dibujo, pero la escritura es el vehículo que mejor me permite dar forma a todo lo que observo, lo que intuyo, lo que siento. Antes pensaba que no era una persona especialmente curiosa u observadora, pero ahora me doy cuenta de que no podía estar mas equivocada. Lo guardo todo, lo conservo, lo proceso, y es tanto lo que veo cada día, a niveles diminutos, detalles, sonrisas, sufrimiento, alegrías, rencores… Las relaciones entre las personas, o de las personas con su entorno, el modo en que influyen en otros o en mí misma…me afectan además de una forma muy intensa, y mi manera de contarlo es a través de mis historias, de un relato, un poema, una reflexión… o una novela. Escribir me permite plasmar sobre el papel lo que ni yo misma soy consciente de estar pensando o sintiendo, mi subconsciente brota con una locuacidad tan rápida y sincera que muchas veces me sorprendo al releer lo que acabo de dejar por escrito. Es mi mejor arma para afrontar el mundo, la vida e incluso a mí misma. Es mi voz más auténtica.

S.- ¿Maite es diferente después de haber terminado su segunda novela?
En cierto modo sí, por el reto que suponía empezarla, hacerla crecer… y terminarla. Y en cierto modo no, porque me descubro sintiendo el mismo desafío con la tercera. Pensaba que al terminar la segunda habría superado ese reto, pero no es así. Ahora veo que con cada nueva obra siempre me sentiré igual… Con el mismo respeto, con los mismos nervios, la misma expectación, la misma ilusión… Vuelta a empezar.

S.- ¿Has percibido una mayor responsabilidad al escribir?
Como te decía antes eso pensaba. No quería defraudar al lector, y lograr que sintiera como poco lo mismo que con La Belle Nuit. El miedo a no estar a la altura es inevitable, cuando tus lectores ya se han hecho unas expectativas.

S.- Los lectores respondieron muy positivamente a la primera novela, «La sombra de Fourneau» es la segunda parte. ¿Has pensado más en esta ocasión en los lectores?
Sólo en el sentido de hacerles disfrutar -o más bien sufrir -se ríe-, de mantenerles en vilo igual que con la primera. En lo que se refiere a la trama, en absoluto; ha fluido siguiendo su propio recorrido, independientemente de lo que yo pensara que pudieran esperar o no los lectores. Siempre he tenido una idea muy clara de lo que quería contar y he sido fiel a ella.

S.- ¿Qué es el lector para ti?
El lector comparte conmigo la historia que cuento, y me desvela nuevos puntos de vista sobre ella, a veces inesperados, nuevas perspectivas, llora, siente rabia, ríe, se desvela conmigo. El lector ese amigo con quien compartes una forma de sentir, de ver la vida, de contarla, es un confidente, se podría decir.

S.- En esta ocasión, corrígeme si me equivoco, hay más violencia que en la primera parte. Sigue predominando las aventuras, los viajes, y el tema oscuro central a desentrañar, pero se ha incrementado la violencia, es, quizá ¿más dura?

S.- ¿Crees que nos hemos hecho inmunes a la violencia al contemplarla día a día en la televisión?
Pues lo cierto es que pienso que es menos dura. Al menos en un sentido con respecto a la primera. Sí que es verdad que los personajes sufren más episodios de riesgo para sus vidas, se ven envueltos en persecuciones, caen en trampas que ponen en peligro sus vidas, caen heridos, presos… En ese sentido sí hay más violencia, pero la mayor violencia, que es más sórdida, más dura, es la del 'tema oscuro central a desentrañar', como tú dices, y en 'La Sombra de Fourneau' esta parte está más suavizada, creo yo, o es menos explícita.
No. Creo que aún somos sensibles, y mucho. Pero estamos distanciados y cuando queremos llamar la atención sobre ella, para rozar la conciencia y el corazón del espectador, o del lector, hace falta acercar esa violencia a su vida; para que sienta empatía, es necesario conectarla con su día a día, con su rutina más íntima, de manera que la sienta como algo cercano, que puede realmente suceder. Hay que hacer un esfuerzo para sacudir su sensibilidad desde esa intimidad de la que te hablaba, porque el brutal raudal de noticias con que nos abruman constantemente, distancia de la realidad.

S.- La Historia es importante en tus novelas. Sitúas la trama en un momento histórico de profundos cambios, donde algunos personajes poderosos se aprovechan de su posición. No hemos evolucionado a mejor, ¿no?
Desde luego, no. Precisamente por eso escribí La Belle Nuit ambientada en el siglo XVIII, porque la trama de la que se habla en ella se centra en algo que sucede ahora como pudo suceder entonces. Hoy como ayer, hay personas influyentes que se valen de su posición para prosperar y enriquecerse, y hoy como ayer hay quienes abusan de la inocencia de otros, por desgracia. El ser humano evoluciona en su pensamiento, avanza en su tecnología, mejora en sus principios, pero en sus instintos más primarios, los que mueven la codicia, la lujuria, la envidia… esas sombras siempre más viscerales nos acompañan por mucho que evolucionemos. Es difícil que alguna vez logremos desprendernos de nuestros pecados.

S.- Las ciudades son protagonistas, pero también lo es la naturaleza. ¿En qué medida son importantes para ti?
Sobre todo la naturaleza. Es un personaje más porque yo la veo como un ser vivo, un ente que evoluciona, cambia, se expresa y es capaz de una fuerza devastadora. La naturaleza somos todos, es nuestro entorno y todos los seres vivos que vivimos en él, y como tal, mueve nuestro universo mucho más de lo que podemos percibir. La utilizo como una conciencia ajena a los hombres, que llora, que se enfurece, que se alegra, peligrosa o generosa… A veces amistosa, a veces aparentemente no. Se podría decir que es una voz propia, un pensamiento expresado a través de los elementos y los escenarios. Vivimos tan alejados de ella, la tratamos con tanto desdén, sin ser conscientes de hasta qué punto es importante para nuestro futuro, y me apasiona tanto, que en mis novelas siempre tendrá un papel importante… llamando la atención de los personajes que se mueven a través de sus bosques, sus estepas, sus ríos o sus montañas, y expresando su propia opinión sobre lo que hacen.

S.- ¿Qué importancia tiene el diseño, la maquetación o la distribución? ¿Cómo resuelves estos condicionantes?
Tienen mucha importancia, puesto que de ellos depende también que llegue a los lectores, y que estos se sientan inclinados a leerla o no. Desde el tipo de letra que escoges, hasta el aspecto final de las páginas, cómo están distribuidas, o la carátula que expresará lo que el lector puede encontrar tras las cubiertas. Me ayuda mucho mi experiencia con los programas de edición de cuando trabajaba en el sector de los videojuegos, mi sensibilidad gráfica, etc, aunque aún tengo mucho que aprender. Me fijo mucho en cómo están maquetadas otras novelas editadas por profesionales, y no dejo de revisarlas incluso aunque ya haya salido a la venta, por si puedo corregir erratas en siguientes tiradas. Es la ventaja que me da el hacerlo todo yo misma.

S.- Internet, ¿amigo o enemigo?
Amigo, sin duda.

S.- ¿Ser mujer es un hándicap en el mundo literario?
Si lo es, de momento no lo estoy notando. Mi experiencia me dice que lo importante al escribir no es si eres mujer o no, es si tu historia atrae, engancha y llega al lector o no.

S.- ¿En qué novela te quedarías a vivir?
Aún no he leído una en la que me quedaría a vivir, tal vez tenga que escribirla yo -se ríe.


Entradas populares de este blog

La Espera

Relato de terror: «Lula»

«El Sauce Llorón», un cuento de Navidad