¿Puedes sentirlo...?

¿Puedes sentirlo? ¿Puedes sentir esa cadencia, ese ritmo acompasado, melodioso, que arde en el corazón... ese pulso básico, vital, que duerme en las venas, que bate y brota a oleadas, como el viento a través de las rocas, a través del mundo, por encima del sí y el no, del blanco y el negro, por encima de ti... y de mí...?

¿Puedes percibirlo?

Es ese temblor en la arena del tiempo, el susurro y el grito, el humo, la niebla, el tiempo y el espacio infinitos purgando las mentiras y las verdades, que están hechas de la misma materia, imperecedera, absurda y gloriosa, como la vida...

¿Puedes sentirlo... emerge como un murmullo y va creciendo... llega suave, serpentea en la brisa, es esa voz, apenas un murmullo, que crece, que aumenta, que se yergue como el titán, como la tormenta hecha huracán, la tempestad que arrastra los sentidos y enloquece en una magia demencial, el ritmo imparable, brutal, y hermoso... de la vida...

Yo puedo sentirlo, late en mis venas, bulle en el corazón, y trata de hacerse oír en estas líneas; sólo necesita un pequeño atisbo de comprensión, un oído atento, un breve segundo... para latir y enredarse en el alma, como la marea cuando sube, como el mundo cuando se levanta cada mañana, como el amor... cuando nace y es espontáneo, como tú y yo al mirarnos...

¿Puedes sentirlo?

Yo sí... Está aquí, entre tú... y yo.

© Maite R. Ochotorena




Entradas populares de este blog

Relato de terror: «Lula»

«El Sauce Llorón», un cuento de Navidad

Relato de Terror: El Mensajero de la Muerte