Nuestro proyecto: No perder el rumbo

Todos los proyectos nacen de la ilusión, se forjan desde el corazón, nacen de quienes somos genuinamente, son planes de futuro que nos acercan más a nuestro verdadero yo... Y son carreras de fondo. Se fundamentan en la constancia, en la esperanza y en la determinación, entre otras cosas.

Cuando empecé con mi viaje personal, ya sabes, ser escritora, ya sabía que me iba a llevar tiempo y más de un quebradero de cabeza, pero hoy más que nunca sé que es en los momentos más críticos y delicados, cuando hay que tirar de nuestras reservas de energía, y recordar por qué empezamos... porque es muy fácil perder de vista lo que buscas cuando la rutina del día a día, los problemas, el esfuerzo, las negativas y la lentitud... se comen poco a poco la ilusión. No dejes que eso te ocurra.

No perder de vista nuestro proyecto
¿Sabes qué hago yo? Pues me he puesto una pegatina recordándome qué quiero y por qué decidí luchar por ello, bien grande, a la vista. Cuando flaqueo, cuando me puede la desesperanza, cuando la balanza se inclina hacia la rendición... miro esas palabras escritas a mano, me quedo mirándolas, y dejo que renazcan esas ideas que son el origen de todo lo que estoy haciendo. Es tan fácil perder el rumbo... Es tan fácil creer que vas a ciegas, y desviarte sin enterarte... Ponte pistas a mano, como talismanes que te iluminen cuando vayas a ciegas.

Cuando pasada la tormenta esas palabras obren su magia, te darás cuenta de que además, en este viaje se van dando una serie de fases curiosas, como las etapas de un duelo o las del enamoramiento. Son fases, que se van sucediendo a medida que avanzas. Cada vez que das un paso, subes de nivel, y cuando eso ocurre, normalmente parece que estás ante una crisis, y me ha costado darme cuenta de que no lo es. Una buena amiga me dijo: «sólo estás entrando en otra etapa, es hora de cambiar». Yo ahora estoy en una de esas etapas. Me toca cambiar, evolucionar, subir de nivel.

Si estás pensando que todo lo que has hecho hasta ahora parece haberse estancado, es porque te toca avanzar. Párate y piensa, necesitas buscar nuevas vías, abrirte a otras posibilidades, y dar el siguiente paso... que sin duda, sin duda, te llevará un poquito más cerca de tu objetivo. No le tengas miedo a la calma chicha, llegarán nuevos vientos, refrescantes, que te harán volar... ¡aún más lejos!

Maite R. Ochotorena

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