Tener Fe: El Mundo por Bandera

Se trata de poder, se trata de querer... Se trata de ser valiente, de mirar el mundo por encima del destino, de arrojar una bola de papel con nuestros deseos y creer que llegará al otro lado, arrugada de tanto leerla, llena de tachones, original y única.

Se trata de desandar lo andado y volver a errar, un paso atrás, tres adelante... para ir siempre avanzando, sin saber a dónde vamos, siguiendo esas huellas invisibles que se adentran en la oscuridad, hacia la incertidumbre.

Se trata de asumir que el abismo es grande, profundo y desconocido, se trata de tener fe... Fe en que podemos atravesarlo flotando sobre nuestra ilusión.

El viento ayuda, el viento, que mece casi siempre nuestra esperanza, aunque a veces también se vuelva endemoniado y arrastre nuestros esfuerzos desparramándolos en una quimera que parece incapaz de ser nuestra verdad. Se trata de saber atrapar las corrientes, de dejarse llevar cuando soplan a favor, de aguantar cuando son tormentas, cuando no soplan... para revivir después.

Se trata de volar alto, por encima del qué, del porqué, de los demás, de su opinión, de sus corrientes, que pueden desviarte de tu horizonte. Se trata de aferrarte a ti misma, de erguirte allá donde parece que sólo puedes ir a gatas, y echar un vistazo a ese destino esquivo.

A veces puedes verlo, tan claro...

Se trata de creer. Creer es poder.

Maite R. Ochotorena

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