La importancia de ser honesto

De todos los valores que hay que cuidar, la honestidad con uno mismo es para mí uno de los más importantes, por cuanto de vital tiene, y porque está directamente relacionado con nuestra felicidad. Porque hoy en día, más que nunca, mantener nuestras ideas, nuestros ideales, cuidarlos, mimar aquello en lo que creemos, y, en definitiva, velar por nuestro pensamiento más auténtico, el que nos define como personas únicas e irrepetibles, sin traicionar esa esencia con la distorsión del miedo, de la duda, o de la educación... se ha convertido en una necesidad, una batalla ardua contra el bombardeo exterior que trata de moldear nuestras mentes.

Sé bien lo que se pierde faltándonos al respeto, ahogando nuestra verdadera voz, aplazando nuestros sueños, demorando quienes somos en realidad para vestirnos con otros trajes en los que no estamos cómodos, es más, que nos convierten en una comedia andante. Mis palabras vienen a recordaros que debéis escuchar esa vocecita que lleváis dentro, ésa a la que ninguneáis constantemente, la que os habla con timidez rogando, no, suplicando que acabéis con la farsa, porque el dolor, la herida, de aplastar nuestra verdadera conciencia, es demasiado grande.

Si os sentís deprimidos, cansados, desilusionados con todo, si os parece que no encajáis en este mundo, que no acabáis de encontraros, que no vais a ninguna parte y que lleváis una vida vacía, tal vez sea hora de hacer un alto, para cuestionaros quién es ése del espejo, si vosotros mismos o alguien prefabricado a la medida de esta sociedad devoradora en la que vivimos y luchamos.

Yo lo he hecho, por eso escribo. Soy novelista. Al fin lo he reconocido.

Por una vez, ser honestos con vosotros mismos y reconocer, que no sabéis en quién os habéis convertido.


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