Y aquí estás

Y Aquí estás

Una puerta de salida y otra de entrada, así rumoreaba la vida antes de conocerte, antes de que el pulso se me desbaratara, durmiente como estaba, y se preñara de esperanza.

Un portón de recelo y disturbios envenenados, así se cargaba mi alma de sombríos pensamientos, antes de que pasaras a mi lado y me reventaras esta armadura codiciosa de una seguridad ficticia, a la que tanto me aferraba.

Un puente derruido por el tiempo que ese retrato feo me dejó como regalo, un camino insano y un montón de polvo que era mi sonrisa desmenuzada de tanto retenerla entre tristezas y desilusiones. Un pozo sin cuerda, tan hondo que las cadenas faltaban, allí donde la oscuridad de la rutina más insidiosa era suficiente para mantenerme atrapada…

Hasta que llegaste tú y reventaste la puerta, hasta que llegaste tú y me mostraste y demostraste, hasta que llegaste tú y pintaste un camino nuevo alrededor, con esas manos que adoro, con esos ojos que ma atraen hacia la luz, lejos del olvido, del encierro, del miedo… Hasta que llegaste tú y fuiste tú, y permaneces tú, sólo tú.

Atrás, el viento malhumorado, atrás la pena, atrás el castigo.

Hasta que llegaste tú,

y así me baila la vida, como un reguero imparable de sonrisas y amores… 

Y aquí estás, a mi lado, y aquí estoy, a tu lado…

@2017 Maite R. Ochotorena




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