Tic Tac

El tiempo se cuela por mi ventana,
un brumoso atardecer,
el tic tac eterno que desbarata mis preguntas sin respuesta,
una pausa en el pensamiento,
un rubor tardío que ya no puede ser,
ni será,
ni vendrá...


Me lamento,
y me ciño una pausa en este corsé que llevo puesto.

El tiempo se mece en mi espera,
tiene trazos de ti, se te parece,
pero no eres tú,
ni lo serás,
ni estarás...

No me queda espacio,
me rompo en trazos silentes,
lloro porque no eres tú,
porque no te quedas,
ni yo estaré esperando,
en este preciso instante que se detiene y se burla,
que me retiene,
que me castiga,
que me desnuda...

El tiempo se desplaza,
ahora es un poco más ayer,
un poco más lo que no fue, lo que fue, lo que permanece, lo que se me escapa...
ahora está fuera de mí,
en otra parte, más allá,
donde no puedo permanecer,
ni desgarrarme en cintas grises,
ni desquitarme ni ausentarme,
ni tener encuentros,
ni desencuentros...

Tic tac...
El tiempo se acaba...

© 2017 Maite R. Ochotorena

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